{"version":"1.0","provider_name":"Pastoral Academy of North Bergen","provider_url":"https:\/\/academiapastoralnb.org\/en","title":"\u00bfSiempre reform\u00e1ndose? - Academia Pastoral de North Bergen","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"jEKW8kjhRj\"><a href=\"https:\/\/academiapastoralnb.org\/en\/siempre-reformandose\/\">Always reforming?<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/academiapastoralnb.org\/en\/siempre-reformandose\/embed\/#?secret=jEKW8kjhRj\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;\u00bfSiempre reform\u00e1ndose?&#8221; &#8212; Academia Pastoral de North Bergen\" data-secret=\"jEKW8kjhRj\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/academiapastoralnb.org\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>","description":"\u00bfSiempre reform\u00e1ndose? Aula Virtual Recursos Eugenio Pi\u00f1ero Cuando hablamos de la Reforma, generalmente pensamos en la poderosa obra que Dios llev\u00f3 a cabo en la Europa del siglo XVI. Durante ese per\u00edodo, \u00c9l levant\u00f3 a hombres piadosos a quienes us\u00f3 para hacer que un gran sector de la iglesia profesante volviera a sus ra\u00edces, doctrinas y pr\u00e1cticas b\u00edblicas. Se proclam\u00f3 nuevamente el Evangelio puro. Sin embargo, nunca debemos olvidar que la necesidad de reforma no se limita a una \u00e9poca hist\u00f3rica espec\u00edfica. El pueblo de Dios debe participar continuamente en la reforma b\u00edblica, hasta que Cristo regrese por Su iglesia. Reformata, reformanda (literalmente, reformada, reform\u00e1ndose) es la forma m\u00e1s breve de la frase en lat\u00edn que se utiliza a menudo para representar esta verdad b\u00edblica. Una versi\u00f3n m\u00e1s larga es ecclesia reformata, semper reformanda (literalmente, iglesia reformada, siempre reform\u00e1ndose). \u00bfQu\u00e9 significa esto? Si reformar significa remodelar algo, entonces reformar las creencias y la conducta es remodelarlas, cambiarlas de alguna manera. \u00bfSignifica siempre reform\u00e1ndose que la iglesia debe remodelar o cambiar continuamente sus creencias, mandamientos, valores y pr\u00e1cticas para mantenerse al d\u00eda y ser popular entre las culturas cambiantes? Ya sea en su versi\u00f3n m\u00e1s corta o en la m\u00e1s larga, la \u00fanica forma en que esta frase en lat\u00edn puede entenderse y utilizarse b\u00edblicamente es a\u00f1adiendo estas palabras tambi\u00e9n en lat\u00edn: secundum Verbum Dei (literalmente, seg\u00fan la Palabra de Dios). La iglesia est\u00e1 formada por el pueblo de Dios, que tiende a desviarse de Su Palabra. A medida que las creencias, los mandamientos, los valores y las pr\u00e1cticas de la iglesia pierden su \u00abforma\u00bb b\u00edblica, deben volver a la forma establecida en la Palabra de Dios. Necesitan una reforma b\u00edblica. El Salmo 119:59-60 nos ofrece una cl\u00e1sica ilustraci\u00f3n de la reforma b\u00edblica. Consider\u00e9 mis caminos,Y volv\u00ed mis pies a tus testimonios.Me apresur\u00e9 y no me retard\u00e9En guardar tus mandamientos. Cuando el salmista consider\u00f3 que ciertas \u00e1reas de su vida no eran coherentes con la Palabra de Dios (Su Ley, Sus testimonios, Sus mandamientos), apart\u00f3 sus pasos de sus propios caminos, sus propios deseos, sus propios pensamientos y se volvi\u00f3 al camino se\u00f1alado por la Palabra de Dios. Dej\u00f3 de hacer lo que la Palabra de Dios proh\u00edbe, para hacer lo que esa misma Palabra ordena. Reform\u00f3 o reestructur\u00f3 su conducta, cambiando el patr\u00f3n de su vida para ajustarse al patr\u00f3n de vida revelado en la Palabra inmutable de Dios. M\u00e1s adelante en ese mismo salmo (vers\u00edculo 89), el salmista dice: Para siempre, oh Jehov\u00e1,Permanece tu palabra en los cielos Los reformadores del siglo XVI no intentaban adaptar la iglesia a la cultura de su generaci\u00f3n. Buscaban cambiar las creencias y pr\u00e1cticas de las iglesias de su generaci\u00f3n para que se ajustaran a la Palabra inmutable de Dios, en la medida en que eran capaces de estudiarla y comprenderla. En cada generaci\u00f3n, la iglesia debe seguir examinando sus creencias, ense\u00f1anzas y pr\u00e1cticas, para asegurarse de que se ajustan a lo que ense\u00f1a la Biblia. De lo contrario, se deben cambiar las creencias y pr\u00e1cticas de la iglesia, cuando sea necesario, para ajustarse a las ense\u00f1anzas y mandamientos b\u00edblicos. Del mismo modo, los cristianos, de manera individual, deben revisar continuamente sus propias creencias y conducta y, cuando sea necesario, cambiarlas para ajustarse al modelo b\u00edblico. De esto se trata la reforma b\u00edblica. La reforma b\u00edblica comienza en el coraz\u00f3n. La reforma b\u00edblica no tiene como objetivo una pr\u00e1ctica meramente formal y externa de los mandamientos o ceremonias b\u00edblicas. El profeta Isa\u00edas del Antiguo Testamento conden\u00f3 ese formalismo (Isa\u00edas 29:13) y Cristo reforz\u00f3 la condena de Isa\u00edas, como leemos en Mateo 15:8-9: Este pueblo de labios me honra;Mas su coraz\u00f3n est\u00e1 lejos de m\u00ed.Pues en vano me honran,Ense\u00f1ando como doctrinas, mandamientos de hombres En 2 Timoteo 3:5, el ap\u00f3stol Pablo emite una condena similar: &#8230; que tendr\u00e1n apariencia de piedad, pero negar\u00e1n la eficacia de ella; a estos evita La reforma no es lo mismo que la regeneraci\u00f3n; pero la regeneraci\u00f3n es necesaria para una verdadera reforma b\u00edblica. Los seres humanos, que nacen espiritualmente muertos en cuanto a su relaci\u00f3n con Dios, muertos en sus pecados, deben recibir vida espiritual para poder obedecer la Palabra de Dios desde el coraz\u00f3n. En Ezequiel 36:26-27, Dios declara a Su pueblo: Os dar\u00e9 coraz\u00f3n nuevo, y pondr\u00e9 esp\u00edritu nuevo dentro de vosotros; y quitar\u00e9 de vuestra carne el coraz\u00f3n de piedra, y os dar\u00e9 un coraz\u00f3n de carne. Y pondr\u00e9 dentro de vosotros mi Esp\u00edritu, y har\u00e9 que and\u00e9is en mis estatutos, y guard\u00e9is mis preceptos, y los pong\u00e1is por obra. La verdadera reforma b\u00edblica est\u00e1 motivada por el deseo de glorificar a Dios (Romanos 11:36), unido al amor por Aquel que se entreg\u00f3 a S\u00ed mismo para salvar a Su pueblo de sus pecados (2 Corintios 5:14-15). Porque de \u00e9l, y por \u00e9l, y para \u00e9l, son todas las cosas. A \u00e9l sea la gloria por los siglos. Am\u00e9n. \u2026Porque el amor de Cristo nos constri\u00f1e, pensando esto: que si uno muri\u00f3 por todos, luego todos murieron; y por todos muri\u00f3, para que los que viven, ya no vivan para s\u00ed, sino para aquel que muri\u00f3 y resucit\u00f3 por ellos. Tal reforma s\u00f3lo puede surgir como fruto del verdadero arrepentimiento evang\u00e9lico, que implica confiar solamente en Cristo para la salvaci\u00f3n del pecado. Por muy importantes que sean las doctrinas b\u00edblicas conocidas como los pilares de la Reforma, una defensa en\u00e9rgica y convincente de esas doctrinas no constituye una reforma b\u00edblica. La verdadera reforma b\u00edblica, fruto de la regeneraci\u00f3n, comienza en el coraz\u00f3n, con un deseo puro y sincero de adorar a Dios y servirle. Transforma nuestros pensamientos y actitudes, y a partir de ah\u00ed, nuestro comportamiento. Nos llama a mortificar todo lo que debilita la devoci\u00f3n a Cristo y el celo por Su Reino. Nos llama a vivir una vida llena del Esp\u00edritu Santo, manifestando el fruto del Esp\u00edritu: \u00a0amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza o dominio propio (G\u00e1latas 5:22). Nos llama a cultivar el amor descrito en 1 Corintios 13,"}