{"version":"1.0","provider_name":"Pastoral Academy of North Bergen","provider_url":"https:\/\/academiapastoralnb.org\/en","title":"Arrepentimiento - Academia Pastoral de North Bergen","type":"rich","width":600,"height":338,"html":"<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"5qgFximDbc\"><a href=\"https:\/\/academiapastoralnb.org\/en\/arrepentimiento\/\">Repentance<\/a><\/blockquote><iframe sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" src=\"https:\/\/academiapastoralnb.org\/en\/arrepentimiento\/embed\/#?secret=5qgFximDbc\" width=\"600\" height=\"338\" title=\"&#8220;Arrepentimiento&#8221; &#8212; Academia Pastoral de North Bergen\" data-secret=\"5qgFximDbc\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\" class=\"wp-embedded-content\"><\/iframe><script type=\"text\/javascript\">\n\/* <![CDATA[ *\/\n\/*! This file is auto-generated *\/\n!function(d,l){\"use strict\";l.querySelector&&d.addEventListener&&\"undefined\"!=typeof URL&&(d.wp=d.wp||{},d.wp.receiveEmbedMessage||(d.wp.receiveEmbedMessage=function(e){var t=e.data;if((t||t.secret||t.message||t.value)&&!\/[^a-zA-Z0-9]\/.test(t.secret)){for(var s,r,n,a=l.querySelectorAll('iframe[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),o=l.querySelectorAll('blockquote[data-secret=\"'+t.secret+'\"]'),c=new RegExp(\"^https?:$\",\"i\"),i=0;i<o.length;i++)o[i].style.display=\"none\";for(i=0;i<a.length;i++)s=a[i],e.source===s.contentWindow&&(s.removeAttribute(\"style\"),\"height\"===t.message?(1e3<(r=parseInt(t.value,10))?r=1e3:~~r<200&&(r=200),s.height=r):\"link\"===t.message&&(r=new URL(s.getAttribute(\"src\")),n=new URL(t.value),c.test(n.protocol))&&n.host===r.host&&l.activeElement===s&&(d.top.location.href=t.value))}},d.addEventListener(\"message\",d.wp.receiveEmbedMessage,!1),l.addEventListener(\"DOMContentLoaded\",function(){for(var e,t,s=l.querySelectorAll(\"iframe.wp-embedded-content\"),r=0;r<s.length;r++)(t=(e=s[r]).getAttribute(\"data-secret\"))||(t=Math.random().toString(36).substring(2,12),e.src+=\"#?secret=\"+t,e.setAttribute(\"data-secret\",t)),e.contentWindow.postMessage({message:\"ready\",secret:t},\"*\")},!1)))}(window,document);\n\/\/# sourceURL=https:\/\/academiapastoralnb.org\/wp-includes\/js\/wp-embed.min.js\n\/* ]]> *\/\n<\/script>","description":"Arrepentimiento Aula Virtual Recursos Alan Dunn 1. La evidencia del nuevo nacimiento es la conversi\u00f3n. Un pecador previamente muerto, ahora regenerado, se aparta del pecado [arrepentimiento] y conf\u00eda en Jes\u00fas [fe]. Comenzamos considerando el arrepentimiento. \u00a0 1\u00ba: La conversi\u00f3n es un acto \u00fanico de arrepentimiento y fe 1. \u201cConversi\u00f3n\u201d incluye dos actos de la religi\u00f3n salvadora que siempre se encuentran juntos: arrepentimiento y fe. La conversi\u00f3n implica un cambio de moverse en una direcci\u00f3n a otra. La conversi\u00f3n tiene tanto una dimensi\u00f3n negativa, apart\u00e1ndose de [arrepentimiento], como una dimensi\u00f3n positiva, volvi\u00e9ndose hacia [fe]. Grudem, p.709: \u201cLa conversi\u00f3n es nuestra respuesta voluntaria al llamado del evangelio, en la que sinceramente nos arrepentimos de los pecados y ponemos nuestra confianza en Cristo para la salvaci\u00f3n.\u201d 2. La conversi\u00f3n est\u00e1 determinada por la naturaleza de la regeneraci\u00f3n. El nuevo nacimiento produce una limpieza, evidenciada en el arrepentimiento. El nuevo nacimiento tambi\u00e9n produce vida espiritual, evidenciada en el ejercicio de la fe. Los te\u00f3logos discuten cu\u00e1l viene primero: \u00bfarrepentimiento o fe? Es una pregunta innecesaria porque en la experiencia del pecador regenerado, ocurren simult\u00e1neamente. i. Murray (RAA, p.113): \u201cLa fe que conduce a la salvaci\u00f3n es una fe penitente y el arrepentimiento que conduce a la vida es un arrepentimiento creyente.\u201dii. El arrepentimiento se define en el Catecismo Menor de Westminster: \u201cEl arrepentimiento para vida es una gracia salvadora, por la cual un pecador, a partir de un verdadero sentido de su pecado y de la comprensi\u00f3n de la misericordia de Dios en Cristo, se aparta de \u00e9l con dolor y odio de su pecado, volvi\u00e9ndose hacia Dios, con pleno prop\u00f3sito y esfuerzo por una nueva obediencia.\u201d La fe y el arrepentimiento est\u00e1n unidos en la conversi\u00f3n y a lo largo de la vida cristiana porque nuestra fe es fe en Cristo para la salvaci\u00f3n del pecado.iii. Nos volvemos a Cristo como nuestro Salvador para la salvaci\u00f3n del pecado, no meramente como un maestro o un ejemplo de bondad. No. Venimos a Jes\u00fas para ser salvados de nuestro pecado.iv. Aunque no podemos separar el arrepentimiento y la fe en nuestra experiencia, podemos entender que son aspectos diferentes de la verdadera conversi\u00f3n, y por lo tanto podemos estudiarlos por separado. La conversi\u00f3n no es un acto judicial de Dios que altera la condici\u00f3n legal del pecador en relaci\u00f3n con Dios. Veremos c\u00f3mo Dios cambia nuestra relaci\u00f3n con \u00c9l cuando estudiemos la justificaci\u00f3n y la adopci\u00f3n. La conversi\u00f3n se refiere a c\u00f3mo Dios cambia al pecador mismo. En la conversi\u00f3n, el pecador es despertado para darse cuenta de que es un pecador que necesita a Jes\u00fas como su Salvador. A diferencia de la regeneraci\u00f3n, que es una obra interna y misteriosa del Esp\u00edritu, la conversi\u00f3n es una experiencia de la cual el hombre es consciente. \u00c9l experimenta la convicci\u00f3n de pecado y el arrepentimiento. Comprende que Jes\u00fas es el Salvador y conscientemente conf\u00eda su alma a Cristo. La conversi\u00f3n puede o no experimentarse como una crisis brusca en la vida. Vemos creyentes arrepentidos que fueron convertidos de repente, como Pablo en el camino a Damasco (Hechos 9). Pero tambi\u00e9n vemos creyentes arrepentidos como Juan el Bautista y Timoteo, que nacieron y fueron criados bajo la influencia del Esp\u00edritu y que entran en el Reino gradualmente [v\u00e9ase John Piper, Finally Alive]. No obstante, cada uno que ve y entra en el reino por fe y arrepentimiento lo hace consciente de que se est\u00e1 apartando del pecado y confiando en Jes\u00fas. Se mueve por la influencia del Esp\u00edritu que lo ha regenerado. Pero sus movimientos involucran su verdadera humanidad: sus corazones, mentes, afectos, voluntades y conducta. Dios no se arrepiente ni cree por nosotros. Debemos arrepentirnos y creer. Pero lo hacemos en la fuerza de Su gracia, que nos ha sido dada por la obra regeneradora del Esp\u00edritu Santo. Aunque la conversi\u00f3n ocurre solo una vez en la vida del cristiano, la din\u00e1mica dual de arrepentirse y creer contin\u00faa e intensifica a lo largo de la vida del cristiano. \u00a0 2\u00ba: Una Definici\u00f3n Confesional del Arrepentimiento 1. V\u00e9ase The LBC, Cap\u00edtulo 15, \u201cDel Arrepentimiento para Vida y Salvaci\u00f3n.\u201d Leemos en el p\u00e1rrafo 1, respecto a los elegidos, que Dios en su llamado eficaz les concede arrepentimiento para vida. El p\u00e1rrafo 2 habla de la realidad de nuestra lucha continua con el pecado y la necesidad de un arrepentimiento constante y continuo, una verdad repetida en los p\u00e1rrafos 4 y 5. Aqu\u00ed est\u00e1 el p\u00e1rrafo 3: i. \u201cEste arrepentimiento salvador es una gracia evang\u00e9lica, por la cual una persona, siendo por el Esp\u00edritu Santo consciente de los m\u00faltiples males de su pecado, se humilla por \u00e9l con dolor piadoso, detestaci\u00f3n de \u00e9l y aborrecimiento de s\u00ed mismo, orando por perd\u00f3n y fortaleza de gracia, con un prop\u00f3sito y esfuerzo, mediante los suministros del Esp\u00edritu, de andar delante de Dios en todo lo que sea agradable en todas las cosas.\u201dii. Reconocemos la dimensi\u00f3n negativa, apartarse del pecado [arrepentimiento], junto con la dimensi\u00f3n positiva, volverse a Cristo [fe]. 1. Es deber de los pecadores arrepentirse. Por lo tanto, habiendo pasado por alto los tiempos de ignorancia, Dios ahora declara a los hombres que todas las personas en todas partes deben arrepentirse (Hechos 17:30). Dios declara (Griego: manda, ordena, emite estrictos imperativos) convocando a todos los hombres al arrepentimiento. Cuando los hombres escuchan el evangelio, est\u00e1n obligados a creer en \u00e9l, a arrepentirse y a confiar en Jes\u00fas. Nosotros, como pecadores muertos por nuestra ca\u00edda, dependemos de la gracia de Dios, pero eso no elimina nuestra responsabilidad ante Dios. 2. El arrepentimiento es un don que se nos da en la regeneraci\u00f3n, pero es nuestro deber ante Dios como pecadores. i. El arrepentimiento es un don de Dios para nosotros. Textos del Antiguo Testamento: Jerem\u00edas 31:18; Lamentaciones 5:21. Asimismo, el Nuevo Testamento revela que el arrepentimiento es un don de Dios: Hechos 5:31; 11:18; 2 Timoteo 2:25.ii. En la regeneraci\u00f3n, el Esp\u00edritu da nueva vida a nuestra conciencia y utiliza la Palabra de Dios [especialmente Su Ley] para convencernos de pecado."}