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<oembed><version>1.0</version><provider_name>Pastoral Academy of North Bergen</provider_name><provider_url>https://academiapastoralnb.org/en</provider_url><title>El Ordo Salutis IV - Academia Pastoral de North Bergen</title><type>rich</type><width>600</width><height>338</height><html>&lt;blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="NpODdf7C1H"&gt;&lt;a href="https://academiapastoralnb.org/en/el-ordo-salutis-iv/"&gt;The Ordo Salutis IV&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;iframe sandbox="allow-scripts" security="restricted" src="https://academiapastoralnb.org/en/el-ordo-salutis-iv/embed/#?secret=NpODdf7C1H" width="600" height="338" title="&#x201C;El Ordo Salutis IV&#x201D; &#x2014; Academia Pastoral de North Bergen" data-secret="NpODdf7C1H" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no" class="wp-embedded-content"&gt;&lt;/iframe&gt;&lt;script type="text/javascript"&gt;
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&lt;/script&gt;</html><description>El Ordo Salutis IV Aula Virtual Recursos Alan Dunn 1. Continuamos ahora construyendo y concluyendo nuestro marco b&#xE1;sico para un ordo salutis b&#xED;blico. Con Romanos 8:28-30 como andamiaje, hemos establecido el siguiente orden: llamamiento, regeneraci&#xF3;n, fe y arrepentimiento, justificaci&#xF3;n, santificaci&#xF3;n definitiva, adopci&#xF3;n, glorificaci&#xF3;n. 2. Concluiremos nuestro ordo salutis con la santificaci&#xF3;n. Al considerar la glorificaci&#xF3;n, examinaremos tambi&#xE9;n otros eventos relacionados, tales como la muerte y la resurrecci&#xF3;n. Una vez que hayamos ubicado la santificaci&#xF3;n en el ordo salutis, observaremos algunos diagramas para obtener una visi&#xF3;n general de la gracia salvadora de Dios para con nosotros en Cristo Jes&#xFA;s. A. La relaci&#xF3;n entre fe y perseverancia progresiva en la santificaci&#xF3;n 1. Las bendiciones de la salvaci&#xF3;n afectan al pecador de dos maneras esenciales: i. La salvaci&#xF3;n produce un cambio en el propio pecador.ii. La salvaci&#xF3;n produce un cambio en el estatus o posici&#xF3;n del pecador delante de Dios; es decir, un cambio en la relaci&#xF3;n del pecador con Dios. 2. El cambio en la condici&#xF3;n del pecador (causado por el llamamiento eficaz y la regeneraci&#xF3;n) da lugar a su conversi&#xF3;n (fe y arrepentimiento), que constituye el cambio definitivo en la experiencia del hombre, en el cual toma conciencia de que se aparta de su pecado y se vuelve a Jes&#xFA;s para ser su disc&#xED;pulo. Cuando se arrepiente y cree en Jes&#xFA;s, se produce un cambio en su estatus, su posici&#xF3;n y su relaci&#xF3;n con Dios (justificaci&#xF3;n, santificaci&#xF3;n definitiva y adopci&#xF3;n). 3. Estas bendiciones forman el fundamento de la vida cristiana. Siguen informando nuestra comprensi&#xF3;n y experiencia de nuestra comuni&#xF3;n continua con Dios. i. Nacemos de nuevo una sola vez; somos convertidos una sola vez; somos justificados, santificados de manera definitiva y adoptados una sola vez. Estas son bendiciones fundacionales. Pero necesitamos edificar continuamente sobre ese fundamento y experimentar sus beneficios.ii. Continuamos creyendo y arrepinti&#xE9;ndonos. Aunque somos convertidos s&#xF3;lo una vez, repetimos constantemente el evangelio y los elementos esenciales de nuestra conversi&#xF3;n a medida que crecemos en santificaci&#xF3;n: despoj&#xE1;ndonos del viejo hombre y revisti&#xE9;ndonos de Cristo; confesando y arrepinti&#xE9;ndonos mientras creemos en Jes&#xFA;s y ejercemos los privilegios de estar justificados y adoptados. Estas son las realidades en las que debemos crecer y madurar mientras vivimos nuestra nueva vida en Cristo, la cual contin&#xFA;a hasta que seamos glorificados. 4. La santificaci&#xF3;n y la perseverancia son bendiciones que resultan de la regeneraci&#xF3;n. El creyente, ahora vivo en Cristo, crece y contin&#xFA;a progresivamente en la transformaci&#xF3;n &#x2014;no de su relaci&#xF3;n con Dios, sino de s&#xED; mismo, pasando de pecador a santo glorificado de Dios. 5. Hemos visto que en la regeneraci&#xF3;n hay una &#xAB;santificaci&#xF3;n definitiva&#xBB;. Somos apartados del pecado y del mundo, y colocados en una relaci&#xF3;n santa con Dios. Somos apartados para la gloria de Dios. La regeneraci&#xF3;n produce tanto una purificaci&#xF3;n como la impartici&#xF3;n de vida. La vida que recibimos en la regeneraci&#xF3;n es una vida santa: es la vida del Esp&#xED;ritu Santo. 6. Vivimos entonces la vida cristiana creciendo progresiva y continuamente en santidad. Maduramos como hijos de Dios que se van asemejando cada vez m&#xE1;s a Jes&#xFA;s. Crecemos a medida que ejercitamos continuamente la fe y el arrepentimiento, perseverando en la guerra espiritual contra el pecado que a&#xFA;n permanece en nosotros y contra las tentaciones que provienen de Satan&#xE1;s y de este mundo ca&#xED;do. Crecemos en santificaci&#xF3;n al aprender a obedecer a Jes&#xFA;s y cultivar una vida de buenas obras. i. 2 Pedro 3:18: &#xAB;Antes bien, creced en la gracia y el conocimiento de nuestro Se&#xF1;or y Salvador Jesucristo. A &#xE9;l sea la gloria ahora y hasta el d&#xED;a de la eternidad. Am&#xE9;n&#xBB;.ii. Filipenses 3:13-14: &#xAB;Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando lo que queda atr&#xE1;s y extendi&#xE9;ndome a lo que est&#xE1; por delante, prosigo hacia la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jes&#xFA;s&#xBB;.iii. Efesios 2:8-10: &#xAB;Porque por gracia ustedes han sido salvados mediante la fe; y esto no de ustedes, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se glor&#xED;e. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jes&#xFA;s para buenas obras, las cuales Dios prepar&#xF3; de antemano para que anduvi&#xE9;ramos en ellas&#xBB;.&#xA0;iv. Tito 2:11-14: &#xAB;Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvaci&#xF3;n a todos los hombres, ense&#xF1;&#xE1;ndonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo con sensatez, justicia y piedad, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestaci&#xF3;n gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador, Jesucristo, quien se dio a s&#xED; mismo por nosotros para redimirnos de toda maldad y purificar para s&#xED; un pueblo propio, celoso de buenas obras&#xBB;. 7. Aprenderemos que estamos llamados a vivir la vida cristiana por fe. Nunca debemos desfallecer, sino que debemos perseverar hasta el fin. Pero nuestra perseverancia, nuestra vida de fe, es resultado de la gracia de Dios obrando en nosotros. Dios nos preserva. &#xC9;l nos guarda, nos protege y nos capacita para perseverar hasta el fin y, finalmente, ser glorificados en la resurrecci&#xF3;n y en los nuevos cielos y la nueva tierra de la era venidera. 8. As&#xED;, hemos construido este ordo salutis: llamamiento y regeneraci&#xF3;n, fe y arrepentimiento, justificaci&#xF3;n y adopci&#xF3;n, santificaci&#xF3;n y perseverancia (y preservaci&#xF3;n), y finalmente, glorificaci&#xF3;n. 9. Berkhof ofrece este resumen (p. 418): &#xAB;La gran mayor&#xED;a de los te&#xF3;logos reformados&#x2026; comienzan el ordo salutis con la regeneraci&#xF3;n o con el llamamiento, enfatizando as&#xED; el hecho de que la aplicaci&#xF3;n de la obra redentora de Cristo, en su inicio, es obra de Dios. Esto va seguido por una discusi&#xF3;n sobre la conversi&#xF3;n, en la cual la obra de la regeneraci&#xF3;n penetra en la vida consciente del pecador, y &#xE9;ste se vuelve de s&#xED; mismo, del mundo y de Satan&#xE1;s hacia Dios. La conversi&#xF3;n incluye el arrepentimiento y la fe, pero debido a su gran importancia, esta &#xFA;ltima generalmente se trata por separado. La discusi&#xF3;n sobre la fe conduce naturalmente a la justificaci&#xF3;n, ya que &#xE9;sta nos es mediada por la fe. Y como la justificaci&#xF3;n coloca al hombre en una nueva relaci&#xF3;n con Dios &#x2014;relaci&#xF3;n que lleva</description><thumbnail_url>https://academiapastoralnb.org/wp-content/uploads/2025/11/tablaOS4.png</thumbnail_url><thumbnail_width>624</thumbnail_width><thumbnail_height>186</thumbnail_height></oembed>
